objetos sobre la mesa

hablemos entonces de lo que no me han dado

porque qué he dado yo

cangrejos golondrinas saleros piel y grasa

un amor gastadito ya comprado en un sitio de segunda mano

con buena reputación

excelentes condiciones dijo la dependienta

me lo probé y sí

aún duraba unos años

mis padres me compraron un amor nuevo

como a los ocho años

tuvieron una larga charla entre ellos que ya no se amababan

y decidieron, está bien, hay que hacerlo.

Pero no lo lleves a la escuela

no lo prestes

no dejes que tus primos lo vean

mi amor creció en la oscuridad

tan nuevo que murió a los pocos meses

no volvimos a hablar de ello en casa

tres semanas después mi papá haría las maletas

 

hablemos de lo que no me han dicho

¿si alguien ve a otra persona con ojos afuera de su cuerpo

es amor?

no sé la diferencia

entre el deseo, la gana de pan, o una voluntad repentina de la siesta

tomemos lo que hay en la mesa

es así el desplazamiento de algo llamado emoción

lo concreto en lo abstracto

la pertenencia doméstica

la casa, el rito, la luz de la mañana, el ritmo lento de los vecinos para salir de casa

todo fluye, flota, gotea

se desplaza en la obscuridad en la luz en la pared

en la cal y en el suelo

mi cuerpo es capas de polvo hechas un cuerpo

si lo tocas con cierta fuerza en un lugar bastante preciso

también me deshago

y soy luz cal hoja que cae voluntariamente de un árbol muy alto

con raíces muy adentro de la ciudad

casi tan abajo

como una tumba prehispánica

should

deberías quererme

porque amar es un lujo

y yo he sido pobre toda la vida

el odio

no odio a nadie

crecí sin odiar a nadie

me concentro en odios sencillos: mirar las mandarinas en la mesa

por ejemplo

a ver si puedo odiarlas

pero acabo sacudiendo los mosquitos a su alrededor

intento la ventana, la puerta, el vecino de enfrente

su perro que suele cagar en el segundo piso

para que no sospechen de él que vive en el quinto

miro la estufa, tan inútil una vez que se le cambió el sistema de gas

pero no, no siento odio

quizá pereza

debo salir a buscar el odio

salir lejos, un barco, un avión pueden llevarme

de preferencia un idioma distinto

odiar en chino por ejemplo

soy un caso perdido:

debí haber empezado a los cinco seis años

a esa edad hermosa donde lo que uno aprende

se lo vive recordando

actor improvisado

Yo, como todos esta noche en el bar,

concluyo

concluimos

que nada puede hacerse para salvarnos de los actos

que en breve echarán a perder nuestros últimos

días

una canción suena en la distancia

seguro es de amor

como las charlas en la barra

hace una semana que Julio, el bartender no duerme bien

se irrita por todo mientras choca los vasos al lavarlos

escucho su respiración

como motor de auto

carraspea

es triste aunque no quiera serlo

por eso trabaja en un bar, dice que aquí llegan los caminos de las historias más tristes de la ciudad

y aún así

sus amigos hacen una película de él

pero no le avisan

Entra a la tienda de la vida, suena la campana

y mira sin ver ese anuncio de

“sonríe, estás siendo filmado”