El camino del amor es algo sinuoso y no libre de peligros

Seré breve

Nunca amé a nadie

Compartí la mesa con amigos

Bebí vino de tarde mirando un cielo impreciso

Hablé de la muerte con dos o tres personas

A los diez años peleé en la escuela por un motivo estúpido

No gané

Comí pasteles cremosos de chocolate

Pero no, no amé a nadie

No regateo nunca

No escatimo en gastos

Especialmente en lo que se refiere a comida

No sabría amar a alguien

Ni cómo empezar

La boca respira

El cuerpo respira

Y en el sudor de las tres de la tarde

Creo que tengo un cuerpo

Que se desgasta

Pero no, no supe amar a nadie

Ni al niño pequeño que vive en la casa de a lado

Ni a las aves

Ni al señor solo anciano

Que pone música fuerte porque está solo y lo sabe

Y como yo, mientras morimos,

Hacemos compras

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belleza


no fui tomada por ningún hombre

no fui elegida

permanecí en el estante

hasta que las ojeras me hicieron fea

y me rendí

ya no quería ser elegida

¿Acaso no soy yo suficiente para mí?

pero no, no lo era

Hablemos del amor  a uno mismo, predicaba los domingos

hablemos del árbol, la ardilla

la acera barrida en las mañanas por mujeres viejas

en pijama y bata acolchada

hablemos del recolector de basura pasando a gritos por la calle

juntando aquí, allá, una buena fortuna en piquitos

¿No soy yo la belleza que mira a los otros?

No, no lo era

y el cielo se rompía

y un trueno caía a dos pasos de mí

esa era la respuesta.

si yo fuera la belleza el trueno sería yo cayendo sobre mí.

no me eligió nadie

y el polvo se acomodó en mis costas,

y me olvidé de mí como un libro preciado que nunca se abre

se romperán las páginas

libros sagrados

intactos

y nadie pasará los dedos, los ojos por este papel

que amarillea aun si contiene cosas fundamentales

como la definición de una misma

ciudad

No supe amar a los gatos

a los nenes

a los perros

a los insectos

Amé por otro lado y sin pensarlo mucho como debe ser el amor

libre de pretensión

a los ancianos que empacan las mercancías en el súper

a los borrachos dormidos o muertos a mitad de la acera

en forma de cruz

y la bragueta abierta

la boca abierta

la camisa abierta

pobres hombres llevados a un extremo de humanidad

sin casa

sin higiene

dormidos o muertos pero de igual manera fuera del mundo

y éste sigue sigue sin ellos

no doy crédito pero es verdad

la gente hace fila en el banco

los vendedores de fruta acomodan el puesto

todo parece que comienza

pero no para ellos

no para ellos que duermen o mueren extendidos crucificados por el alcohol el sueño

la áspera pobreza

podrían no levantarse de ahí

las personas pasan y no ven pero  levantan los pies como en una marcha

y siguen adelante

colocados en la posición de un ejército

sin ojos

aun si aman tanto a los animales